Este tratamiento está indicado para las pieles secas, estimulando las células que intervienen en la retención de agua y aumentando la resistencia de la piel frente a los agentes externos.
Sabemos que una piel seca envejece antes: la falta de agua ralentiza sus funciones, y la ausencia de lípidos hace que pierda nutrición y confort.
Además, cuando los músculos faciales están tensos, la circulación se bloquea y la piel no puede recibir el oxígeno ni los nutrientes que necesita. Por eso, este tratamiento incorpora una técnica de liberación de fascias que relaja profundamente la musculatura, activa la microcirculación y mejora la absorción de los activos.
El resultado es una piel luminosa, nutrida y revitalizada desde el interior, con un aspecto jugoso y lleno de vida.